Por Darwin Feliz….
Esta imagen, tomada en el año 2014, nos transporta a una época en la que la relación entre la Alcaldía de Santo Domingo Este y la prensa local estaba basada en el respeto, el reconocimiento y la pluralidad. El extinto alcalde Juan de los Santos (Juancito) supo cultivar un vínculo genuino con los periodistas y medios de comunicación del municipio, independientemente de su línea editorial o simpatía política.
Aquellos encuentros con la prensa, como el que se muestra en esta fotografía, se convirtieron en tradición, no como estrategia de imagen, sino como expresión de una convicción democrática y de apertura al diálogo.
Lamentablemente, ese respeto se ha desvanecido con el tiempo. Los alcaldes que le sucedieron han roto ese lazo esencial, ignorando a los comunicadores locales o usándolos únicamente para denigrar adversarios políticos mediante el mal llamado «subsidio». Una práctica que no solo degrada el ejercicio del periodismo, sino que también socava el debate público, reduce el pluralismo y elimina cualquier rastro de crítica constructiva.
Hoy se extraña profundamente ese modelo de liderazgo inclusivo y respetuoso. Juan de los Santos no perseguía a los periodistas, no imponía discursos ni pretendía silenciar voces. Por el contrario, leía sus artículos, seguía sus programas, y valoraba su rol como actores fundamentales de la sociedad. Entendía que el buen gobierno se construye escuchando, no ce nsurando.
Es triste y preocupante ver cómo esa tradición de respeto ha sido abandonada. Ojalá las nuevas autoridades entiendan que ningún liderazgo perdura si está desconectado de la verdad, de la crítica honesta, y de los que día a día comunican lo que viven nuestras comunidades. La relación con la prensa no debe ser de conveniencia, sino de compromiso con la democracia local.