Estados Unidos deportó este jueves a más de 160 ciudadanos haitianos, en el primer operativo migratorio después que el Gobierno del presidente Donald Trump puso fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) para unos 350,000 migrantes de ese país.
El avión aterrizó en Cabo Haitiano, en el norte de Haití, debido a que el principal aeropuerto internacional de Puerto Príncipe es considerado demasiado peligroso por la persistente violencia de las pandillas.
Actualmente, Washington mantiene una prohibición para que vuelos comerciales estadounidenses viajen a la capital haitiana hasta principios de septiembre.
Los deportados vestían de blanco y muchos se cubrieron el rostro por seguridad mientras periodistas grababan en video su llegada. Casi todos se negaron a hablar. Algunos temen convertirse en blanco de las pandillas, que controlan aproximadamente el 70 % de Puerto Príncipe y amplias zonas fuera de la capital.
Entre los deportados había beneficiarios del Estatus de Protección Temporal (TPS) y haitianos que habían cumplido condenas de prisión, informó Jean Négot Bonheur Delva, director general de la Oficina Nacional de Migración de Haití.
“No es el Estado haitiano el que pide que los envíen de regreso”, señaló Delva. “Nuestra misión es recibir a los migrantes de retorno forzoso… Les damos la bienvenida con el objetivo de acompañarlos hasta su hogar”.