Santo Domingo.- El Gobierno de Estados Unidos formalizó un acuerdo petrolero con Venezuela que le otorga el control mayoritario sobre más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de crudo. Al Donald Trump anunciar calificó la medida como un paso decisivo para duplicar la capacidad de reserva de su país, incrementar la oferta de hidrocarburos y provocar una baja sustancial en los precios del combustible a nivel doméstico.
La negociación, articulada en el plano diplomático y de defensa por el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, se concretó en coordinación con la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez.
“Bajo mis instrucciones hemos asegurado el control mayoritario de Estados Unidos sobre más de 65.000 MILLONES DE BARRILES de reservas probadas de petróleo en Venezuela, sin costo alguno para el contribuyente estadounidense”, aseveró Trump a través de sus redes sociales al dar a conocer los alcances del pacto.
El movimiento estratégico responde a la fuerte presión política que enfrenta la Casa Blanca a casi dos meses de las elecciones intermedias, en un escenario donde el precio promedio de la gasolina en Estados Unidos superó los US$ 1,06 por litro.
La tensión energética se intensificó tras seis meses de conflicto armado con Irán, evento que interrumpió una quinta parte del suministro mundial de petróleo y provocó una drástica reducción de las reservas comerciales. Esta situación situó la Reserva Estratégica estadounidense en sus niveles más bajos desde principios de la década de 1980, mermando la paciencia del mercado de bonos y del electorado norteamericano.
En términos de arquitectura empresarial, el pacto se fundamenta en una alianza público-privada que otorgará a Estados Unidos el control efectivo del 55% de la producción de una nueva empresa conjunta. Según precisó un funcionario de la Casa Blanca, esta firma se convertirá en la segunda petrolera privada más grande del mundo por volumen de reservas. Como parte del esquema acordado con el respaldo de Washington, la administración de Rodríguez concedió a este operador privado derechos de explotación en los yacimientos petroleros por un plazo de 100 años.
El modelo operativo contempla que la administración estadounidense mantendrá su participación dividida entre capital accionario y compromisos garantizados de compra a costo de producción.
“A medida que la empresa amplíe la producción, el suministro estable de petróleo a costo que genere en nuestro hemisferio se destinará a reabastecer la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos y a cubrir las necesidades de suministro de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos”, explicó la fuente gubernamental norteamericana, asegurando que la expansión no demandará recursos fiscales directos de Washington.
Por parte, la presidenta interina respaldó públicamente la transacción y proyectó el entendimiento como un pilar para la reactivación nacional.

La presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez comunica acuerdo petrolero con EE.UU.-
“Nuestro objetivo es avanzar hacia la consolidación de nuestra posición como potencia productora de energía, poniendo nuestras inmensas reservas al servicio del desarrollo nacional, la creación de empleo, el aumento de los ingresos de nuestros trabajadores y el bienestar de nuestro pueblo”, afirmó Rodríguez mediante un comunicado oficial emitido tras el anuncio.
Desde el Departamento de Estado, Marco Rubio catalogó el pacto como una victoria sustancial para ambas naciones. Sostuvo también que, para el lado venezolano, la inyección estimada en cerca de US$ 100.000 millones en inversión privada servirá para dinamizar el mercado laboral con empleos de alta remuneración y sentar las bases de la reconstrucción económica en el país que alberga las mayores reservas hidrocarburíferas del planeta.