Taipéi, 4 jun (EFE).- Cientos de personas se congregaron este miércoles en el centro de Taipéi para recordar a las víctimas de la masacre de Tiananmen, de la que hoy se cumplen 36 años, en una jornada que también fue aprovechada por los políticos locales para criticar a Pekín y reafirmar el carácter democrático de la isla.
La plaza frente al monumento conmemorativo de Chiang Kai-shek, símbolo del pasado autoritario de Taiwán, volvió a ser el principal escenario de las conmemoraciones, en una isla que, ante el aumento de las restricciones en Hong Kong, se ha convertido en el único territorio de habla china donde aún se celebran este tipo de homenajes.
Bajo el lema 'Resistir la represión transfronteriza y oponerse a la expansión totalitaria', cientos de asistentes —en su mayoría jóvenes profesionales y estudiantes— guardaron 64 segundos de silencio bajo la lluvia en conmemoración de las víctimas.
Previamente, el Consejo de Asuntos Continentales (MAC) de Taiwán —el organismo encargado de las relaciones con China— informó de que recibió hoy un correo electrónico amenazante que indicaba la colocación de explosivos en unas oficinas del Yuan Ejecutivo (Gobierno), que serían detonados si el evento conmemorativo seguía adelante, recogió el medio local SET News.
El Consejo tramitó una denuncia y realizó una inspección, que concluyó sin que se hallasen explosivos ni objetos sospechosos, según el medio.
Asimismo, la Nueva Escuela para la Democracia, una de las principales organizadoras del evento, denunció el pasado lunes que había recibido "cartas anónimas" destinadas a impedir la celebración del acto, y subrayó que tales conductas constituyen un "desafío abierto a los principios fundamentales de reunión pacífica".
"La vigilia del 4 de junio es una acción pública clave en defensa de los derechos humanos universales y en resguardo de la libertad y la democracia (…). Cualquier amenaza o sabotaje contra esta actividad representa un ataque a la libertad de expresión de la sociedad", señaló la entidad en un comunicado.
"Nos negamos a olvidar la historia"
El presidente taiwanés, el soberanista William Lai, también se refirió este miércoles al aniversario al destacar la importancia de "no olvidar la historia" y de "mantener viva la memoria" de la matanza.
"Los regímenes autoritarios suelen optar por el silencio y el olvido; las sociedades democráticas, en cambio, eligen preservar la verdad y no olvidar a quienes se sacrificaron por los derechos humanos y los sueños que albergaban", escribió el mandatario en su cuenta oficial de Facebook.
Para el Kuomintang, principal partido de la oposición taiwanesa y formación favorable a estrechar los lazos entre Taipéi y Pekín, la masacre de Tiananmen no pudo extinguir "la fe en la libertad" del pueblo chino.
"Conmemoramos el 4 de junio para recordar lo difícil que ha sido luchar por la democracia y la libertad. La democracia no puede retroceder. Frente al autoritarismo y la dictadura, el pueblo debe dar un paso al frente", manifestó el partido a través de Facebook.
La masacre de Tiananmen ocurrió la noche del 3 al 4 de junio de 1989, cuando soldados y tanques del Ejército chino se abrieron paso hasta la céntrica plaza de Pekín, donde se manifestaban desde hacía semanas cientos de miles de estudiantes y trabajadores que exigían el fin de la corrupción y pedían una mayor apertura política.
La cifra de muertes por la represión militar de esa jornada no es exacta y oscila entre cientos y miles, según la fuente.