“La entidad efectuó ajustes contables por capitalización de recursos que no fueron debidamente sustentados con documentación financiera que justificara el traspaso o reclasificación de los valores registrados”, con esta observación, la Cámara de Cuentas (CCRD) advirtió en su informe de auditoría que el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) realizó ajustes contables indebidos por un monto total de RD$1,214,643,915 durante el período 2017–2019, afectando de manera significativa la presentación de sus estados financieros.
El órgano fiscalizador explicó que las modificaciones aplicadas a las cuentas de capitalización, patrimonio y resultados acumulados no se ejecutaron conforme a las Normas Internacionales de Contabilidad del Sector Público (NICSP) ni a los lineamientos de la Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (SISALRIL). Según el informe, estas acciones distorsionaron la situación patrimonial de la institución y generaron inconsistencias en los balances financieros de los tres años examinados.
La auditoría precisa que los ajustes realizados “no reflejan la realidad económica de las operaciones, al no existir evidencia de los documentos fuente que respalden las transacciones”, lo cual constituye una violación a las normas contables del sector público. En su análisis, la Cámara de Cuentas detalló que los movimientos entre cuentas se realizaron sin respaldo técnico ni documentación formal, afectando directamente la veracidad de los estados financieros.
El organismo explicó que dichos registros, lejos de fortalecer la posición financiera del SeNaSa, alteraron los resultados contables del ejercicio, impactando los activos netos, las cuentas de capitalización y la presentación del patrimonio institucional. Según el texto del informe, estos errores “afectan la razonabilidad de los estados financieros y la confianza en la información suministrada para la toma de decisiones.”
La Cámara de Cuentas también señaló que “la reclasificación de los montos no fue acompañada de los asientos contables originales, ni de evidencias que permitan determinar la naturaleza de las operaciones o su correspondencia con ingresos o egresos debidamente identificados.” Además, los estados financieros presentaban saldos negativos acumulados en varias cuentas, sin que existiera justificación o conciliación.
Durante el proceso de revisión, los auditores solicitaron los comprobantes y reportes técnicos que respaldaran los ajustes contables, pero el SeNaSa no suministró la documentación requerida, lo que limitó la verificación de los montos y las operaciones afectadas.
La Cámara advirtió que este tipo de registros “distorsiona la presentación de la situación financiera del SeNaSa y puede inducir a error a los usuarios de los estados financieros”, incluyendo al Ministerio de Hacienda, la SISALRIL y la Tesorería de la Seguridad Social (TSS), entidades responsables de la supervisión de los fondos públicos destinados al sistema de salud.
En el informe legal anexo, la Cámara de Cuentas establece que las autoridades responsables comprometen su responsabilidad administrativa y civil, conforme a los artículos 47, 48 y 54 de la Ley 10-04, al haber autorizado o permitido ajustes sin respaldo técnico ni aprobación del órgano competente.