Sánchez Ramírez.- En medio de un ambiente cargado de dolor y tristeza fueron sepultados este martes en el cementerio municipal del distrito Angelina los restos de Pennsylvania Jiménez Valdez, de 36 años, y sus tres hijos de 7, 9 y 11 años, quienes perdieron la vida tras ingerir un jugo envenenado preparado por la propia madre.
La tragedia, ocurrida la noche del domingo en el Ensanche Isabelita de Santo Domingo Este, estremeció al país y ha dejado consternada a toda la comunidad, que aún no asimila el desenlace fatal.
Decenas de personas abarrotaron la Funeraria Vediris y posteriormente acompañaron el cortejo fúnebre hasta el camposanto, donde el llanto y la incredulidad dominaron la escena. Amigos y vecinos describieron a la familia como trabajadora y de valores, asegurando que nunca imaginaron un final tan doloroso.
Según las investigaciones, Jiménez Valdez suministró a sus hijos una bebida mezclada con una sustancia tóxica y luego ingirió la misma dosis, provocando la muerte de toda la familia.
En el lugar del hecho, agentes de la Dirección Central de Investigaciones Criminales (DICRIM) y técnicos forenses recolectaron recipientes con los restos del jugo envenenado y una nota manuscrita atribuida a la madre, que fue remitida al Ministerio Público para confirmar su autenticidad y contenido.
Los lugareños coinciden en que la comunidad nunca había sido testigo de una tragedia de tal magnitud, que deja una huella imborrable en el corazón del pueblo dominicano.